Estiba de tubos laminados en caliente
Los tramos de acero al carbono se acomodan por diámetro y espesor, con separadores que evitan el contacto directo entre paredes. Así se reduce el riesgo de ovalamiento en los extremos y se conserva la continuidad de la pared sin soldadura longitudinal.
Protección de bridas según clase de presión
Las caras de sellado mecanizadas viajan cubiertas para que no reciban golpes ni rayaduras durante el traslado. Una cara dañada compromete el apriete y obliga a rectificar la pieza antes de montarla en la línea.
Revisión del cuerpo y la tapa en válvulas
Cada válvula de compuerta se inspecciona para confirmar que el cuerpo y la tapa de acero al carbono lleguen sin deformaciones. El diseño de cuña exige que el disco deslice limpio; un golpe en la carcasa puede alterar ese recorrido.
Correspondencia entre pedido y certificado
Antes del despacho se cruza el diámetro, el espesor y el grado de acero solicitados con el certificado de material. Ese control responde al caudal, la altura manométrica y la abrasividad del fluido definidos en el proyecto.
Manipulación de piezas de ferretería pesada
El izaje y la descarga se planifican con los puntos de apoyo correctos. Forzar una brida o arrastrar un tramo sobre superficie dura genera daños que no siempre se ven a simple vista y aparecen después en la junta.
Verificación de integridad en destino
Al recibir el material conviene revisar el estado de las caras de sellado, el torque previsto para los pernos y la coincidencia con la norma técnica del proyecto. Cualquier desviación se detecta mejor antes de la puesta en obra.